Ante la emergencia del Coronavirus muchas familias estarán mudando la experiencia educativa al hogar, enfrentándose a algo totalmente nuevo. Esto puede traer mucha preocupación y duda, pero ¡seamos valientes! Como quizás ya sabes, desde 2018 hago escuela en casa con mis hijas, por lo que te quiero compartir algunas recomendaciones que me han funcionado.

Como aprenden nuestros hijos

El primer paso es definir cómo aprenden tus hijos. Hay tres estilos principales de aprendizaje, y muchos niños exhiben una combinación de más de un estilo. Los tres estilos predominantes son:

  • Aprendizaje visual
  • Aprendizaje auditivo
  • Aprendizaje kinestético

Los niños visuales aprenden mejor con vídeos, gráficas, mapas, etc. Los niños auditivos prefieren escuchar canciones, lecciones, podcasts, etc. Por último los niños kinestéticos necesitan experiencias, movimiento, cambios de rutina y de escenario constante para aprender mejor.

La creatividad es la inteligencia divirtiéndose

Procura hacer del proceso de aprendizaje un juego. Ten a la mano elementos que permitan que los niños se diviertan, como bloques (Legos®), Post-it-notes, palitos de paleta, plastilina, goma, algodones, un pequeño pizarrón blanco y marcadores, cinta adhesiva,

Otros tips:

  • Establece un área amigable para el aprendizaje. Asegúrate de que los niños tengan un lugar bien iluminado para estudiar. Mantén los suministros (papel, lápices, pegamento, tijeras) al alcance.
  • Programa un tiempo de estudio regular. Algunos niños trabajan mejor muy temprano en la mañana y otros necesitan más tiempo. Experimenta con tu hijo, observa y ajusta. Como no están en la escuela como tal no tienen que iniciar sus rutinas tan temprano. También verás que terminan el trabajo mucho más rápido.
  • Ayúdalos a hacer un plan. Anima a tu hijo a dividir el trabajo en trozos manejables. Crea un horario de trabajo y tomen descansos de 15 minutos cada hora, si es posible. Los niños funcionan mejor con rutinas.
  • Mantén las distracciones al mínimo. Esto significa que no hay televisión, vídeo juegos, música a todo volumen, chats ni llamadas telefónicas mientras se está estudiando.
  • Asegúrate que los niños hagan su propio trabajo. No aprenderán si no piensan por sí mismos y cometen sus propios errores. Los padres pueden hacer sugerencias y ayudar con las instrucciones. Pero es el trabajo de un niño aprender.
  • Sé un motivador y monitor. Pregúntale sobre tareas, cuestionarios y exámenes. Alienta, revisa la tarea completa y ponte a su disposición para preguntas y preocupaciones.
  • Pon un buen ejemplo. ¿Alguna vez tus hijos lo vieron cuadrar diligentemente tu presupuesto o leer un libro? Es más probable que los niños sigan más los ejemplos de sus padres que sus consejos.
  • Elogia su trabajo y esfuerzos. Publica sus trabajos o proyectos de arte en el refrigerador. Menciona sus logros académicos a familiares.

Lo más importante es que el niño no pierda su amor por el estudio, si no que aproveches esta experiencia para que se enamore más del proceso de aprender, que desarrolle y fomente su curiosidad, que haga preguntas y que sepa dónde encontrar respuestas. Puedes introducirlo a todo un mundo de información que hay en Internet, libros, revistas y demás recursos que tengas en casa.

Esfuérzate y se valiente. De todo lo negativo sale algo muy positivo. Ya verás.

Leave a Reply