Hace poco, mi amiga Paola Elízaga publicó en su podcast un episodio acerca de la productividad y aquellas cosas que te la roban. Luego de escuchar dicho episodio, que está excelente por cierto, le dejé un mensaje diciéndole: “¿sabes qué? Quiero escribir un artículo acerca de los enemigos de la creatividad y enlazarlo a tu podcast, porque definitivamente son temas que se relacionan”. Y por eso hoy, luego de una semana con muchos ataques a mi productividad, me siento a escribirte este artículo para que identifiques y enfrentes los enemigos de tu creatividad, esos que no están dejando que generes ideas o que resuelvas problemas en tu emprendimiento, tu proyecto creativo o tu vida.

Tu maestra de kinder, tu mamá o tu amiguito

Antes de iniciar, tenemos que hacer un poco de regresión. Sí, como los psicólogos. Es que a veces el mayor enemigo de tu creatividad es la voz de aquella maestra de preescolar que criticó tu dibujo, o aquel niño en segundo grado que se burló de ti cuando estabas presentando algún proyecto, o tu mamá exigiéndote mejores notas y diciéndote que las cosas hay que hacerlas bien o no hacerlas del todo. Si logras identificar cómo esas situaciones laceraron tu creatividad, las reconoces y las liberas, podrás empezar a desarrollar la confianza creativa que necesitas para innovar.

Pero, ¿qué cosas del hoy, de nuestro día a día, también ponen en jaque nuestra creatividad? Aquí te dejo una lista:

Enemigo #1:

Tu pesimismo: si siempre piensas en negativo y a todo le buscas un pero, no lograrás innovar ni desarrollar tu creatividad. Haz lo posible por modificar tu pensamiento y siempre buscar el positivo. Trata siempre de ver el vaso medio lleno en cada situación. El optimismo y la mentalidad de cambio son esenciales para desarrollar tu confianza creativa.

Enemigo #2:

Tu perfeccionismo:  si siempre tratas de hacer todo perfecto y no soportas la idea de fallar, matas tu creatividad, porque no te das el permiso de experimentar, y ese es un paso esencial para el desarrollo creativo. Saca de tu menta la voz que te dice ”si no está bien, mejor no lo hagas” y ponte la bata de científco: EXPERIMENTA y aprende.

Enemigo #3:

Tu rutina: Si siempre haces lo mismo, en los mismos lugares y del mismo modo, no vas a innovar. La creatividad necesita distracción, movimiento, juego y emoción. Aprende de los niños y sal del escritorio. Ve, busca inspiración fuera de la oficina. Juega, muévete y diviértete.

Enemigo #4:

Tu celular o tu computadora: Es cierto que navegando las redes sociales y la web podemos hallar muchísima inspiración para nuestro proceso creativo. Pero esta misma ‘inspiración’ puede anular nuestra creatividad despertando el monstruo de la comparación y el desánimo. De repente empiezas a ver cómo otros están innovando en tu campo, o cómo van avanzando otros proyectos y eso te frustra y te desenfoca. ¡No caigas en esa trampa! Dosifica tus ratos de navegación y desintoxícate de tanta comparación.

Enemigo #5:

Tu sofisticación: ¿Sabes que una de las mayores prácticas en Sillicon Valley, de donde sale tanta innovación tecnológica, es la simplificación del proceso creativo? Los procesos de generación de ideas en empresas como Google, Apple o Facebook no requieren iPads de último modelo, pantallas digitales ni realidad virtual, no. Los procesos creativos en estas empresas están llenas de dibujos a mano, papelitos, cinta adhesiva, plasticina, Legos, y otros juguetes. Si eres de los que necesitas el app este o el programa aquel para activar tu creatividad, puede que la estés matando. Anota a mano, dibuja, pega y rompe; eso pondrá tu cerebro a GOZAR.

Espero que esta lista te resulte útil y logres identificar esas cosas que están atacando tu creatividad. Si necesitas ayuda desarrollando tu confianza creativa o poniendo en marcha tu proyecto, avísame: a través de mis servicios como coach creativa y usando la metodología del Design Thinking, puedo ayudarte.

¡Vamos, ráscate el cerebro y empieza a crear!

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